La relación entre el pensamiento y el lenguaje

¿Realmente existe relación entre estos dos conceptos tan abstractos? Bueno, en primer lugar creo que sí, pero a medias, y además creo que es una relacción bidireccional.

Es decir, tanto el lenguaje influye en el pensamiento como el pensamiento en el lenguaje.  

Veamos, en primer lugar, cómo se ayudan el uno al otro. Debemos saber que el lenguaje es el vehículo a través del cual expresamos nuestros pensamientos. Sin embargo, esto no es siempre así.

Me explico, el lenguaje puede ocasionarnos muchos problemas a la hora de intentar expresar nuestros pensamientos y/o sentimientos, ya que, aunque el pensamiento sólo tiene una línea de acción y es la de expresar una idea (es decir, un contenido), el lenguaje tiene dos líneas de acción: El contenido y la forma.  

Aquí es donde puede venir el problema: Y es que el lenguaje puede transmitir de manera correcta el contenido pero, quizás las formas con las que las transmitimos no sean las más acertadas y esto puede ocasionar que finalmente no expresemos al 100% lo que queríamos transmitir, aunque esa fuese nuestra intención. 

Esta es una primera aproximación de la relación que existe entre pensamiento y lenguaje. Pero, ¿Influye el uno en el otro y viceversa? La respuesta es sí y no. Y aquí es donde me explayaré, comenzando por la influencia del lenguaje en el pensamiento. 

El lenguaje, dependiendo del lugar donde hayas nacido, lo desarrollarás de una manera o de otra. Lógicamente un español se comunicará de manera distinta a un alemán, pero un madrileño se comunicará, también, de manera distinta a un sevillano. ¿Qué tiene que ver esto con el pensamiento?¿Es distinto, por tanto, el pensamiento de un madrileño y un sevillano?  

En cierto sentido, sí. Pero no tanto por la forma de comunicarse, sino por el carácter y la cultura del lugar donde se desarrolle ese lenguaje. Cierto es que hay ciertas influencias del lenguaje en el pensamiento. Por ejemplo, en Andalucía se tiende a economizar el lenguaje, y se suelen expresar muchas más ideas con menos palabras que, quizás en otra parte de España. Esto quiere decir que los andaluces deben ser capaz de poder procesar la información y esas ideas de manera más rápida que sus vecinos madrileños, por ejemplo. 

Por otra parte, el pensamiento creo que sí tiene más influencia en el lenguaje. Y no tanto en el contenido del lenguaje, que en la forma de éste. Lo explicaré de manera más específica. El pensamiento  determina tanto nuestras ideas, pero también influye, que no determina, nuestro temperamento y nuestro carácter. Así, si tenemos un carácter más agrio o más reservado tendremos una manera de comunicarnos diferente a alguien que tenga un carácter más extrovertido e, incluso, las palabras elegidas para expresar una idea serán distintas dependiendo de nuestra manera de comunicarnos, pudiendo pasar desde estilos de comunicación agresivos, pasivos o asertivos dependiendo de nuestro carácter, el cual además de verse influido por nuestro pensamiento , se ve influido también por la cultura y el contexto en el que nos movemos.

Así como pienso esto, también estoy de acuerdo con que el CAMBIAR el lenguaje influye en el pensamiento. Existen algunas terapias de modificación de conducta o terapias de tercera generación incluso en las que se apoya cada vez más el cambio de lenguaje. Es decir, simplemente el cambio de ciertas palabras o expresiones negativas en palabras o expresiones positivas puede influir en nuestro pensamiento. Expresar lo mismo, con otras palabras menos agresivas , influye de manera positiva en nuestro pensamiento.

Por último, y haciendo un pequeño resumen, sí, creo que tanto pensamiento como lenguaje se influyen de manera bidireccional, pero no se influyen de manera aislada si no contamos con otros "ingredientes" que ayuden a esta influencia , entendiéndose estos ingredientes como la cultura del lugar donde se desarrolla el lenguaje, el contexto, las emociones a la hora de expresar una idea, etc.

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