Todo llega
No desesperes. No te agobies. No lo busques. No te encierres en ese pensamiento. No lo fuerces.
Solo espera. Espera porque todo llega. Déjalo que fluya. Pueden pasar horas, días, semanas incluso meses. Pero de repente, en el momento en que menos te lo esperes, en el momento en que ni siquiera tenías en mente que sucediera, cuando ya te habías dado por vencido, cuando ya ni siquiera pensabas en eso... ¡PUM!
En ese momento aparecerá con mucha más fuerza de la que habías imaginado. Puede ser en cualquier momento, mientras conduces, mientras haces la colada, mientras desayunas, mientras piensas en lo que has hecho durante el día. Esa llamada que llevas esperando meses, esa idea que te permite realizar tu gran proyecto y que por fin te sirve de base, esa chispa que te faltaba para conseguir lo que te proponías y que se antojaba imposible. Puede que el resultado final no sea al 100% como tú esperabas, pero ha llegado y eso es lo que importa. Fin a un capítulo de tu vida más. Para mal o para bien, y, ¿Sabes por qué?
PORQUE TODO LLEGA. Al final. Más tarde o más temprano, pero llega, te lo aseguro. Confía en mí. Te repito, no lo fuerces. No busques algo parecido pero que tú mismo sabes que no es lo que de verdad querrías. Porque lo que quieres te va a llegar, de una manera u otra, te va a decepcionar o te va a ilusionar o, incluso, te aparecerá algo que superará con creces tus expectativas. Y en ese momento tómalo, agárralo con fuerza. No lo dejes ir. Después si es preciso deséchalo, pero consérvalo el tiempo suficiente para analizarlo y poder aprender de eso.
No hay nada más gratificante como ver aparecer algo que dabas por perdido. Así que tranquilo/a. Disfruta e intenta desconectar de ese pensamiento o idea, porque la sensación será MÁGICA.
Solo espera. Espera porque todo llega. Déjalo que fluya. Pueden pasar horas, días, semanas incluso meses. Pero de repente, en el momento en que menos te lo esperes, en el momento en que ni siquiera tenías en mente que sucediera, cuando ya te habías dado por vencido, cuando ya ni siquiera pensabas en eso... ¡PUM!
En ese momento aparecerá con mucha más fuerza de la que habías imaginado. Puede ser en cualquier momento, mientras conduces, mientras haces la colada, mientras desayunas, mientras piensas en lo que has hecho durante el día. Esa llamada que llevas esperando meses, esa idea que te permite realizar tu gran proyecto y que por fin te sirve de base, esa chispa que te faltaba para conseguir lo que te proponías y que se antojaba imposible. Puede que el resultado final no sea al 100% como tú esperabas, pero ha llegado y eso es lo que importa. Fin a un capítulo de tu vida más. Para mal o para bien, y, ¿Sabes por qué?
PORQUE TODO LLEGA. Al final. Más tarde o más temprano, pero llega, te lo aseguro. Confía en mí. Te repito, no lo fuerces. No busques algo parecido pero que tú mismo sabes que no es lo que de verdad querrías. Porque lo que quieres te va a llegar, de una manera u otra, te va a decepcionar o te va a ilusionar o, incluso, te aparecerá algo que superará con creces tus expectativas. Y en ese momento tómalo, agárralo con fuerza. No lo dejes ir. Después si es preciso deséchalo, pero consérvalo el tiempo suficiente para analizarlo y poder aprender de eso.
No hay nada más gratificante como ver aparecer algo que dabas por perdido. Así que tranquilo/a. Disfruta e intenta desconectar de ese pensamiento o idea, porque la sensación será MÁGICA.
Comentarios
Publicar un comentario