Pedagogía

Una profesora, en el último año de carrera, nos dijo lo siguiente:

"Las dos carreras más bonitas para estudiar son Pedagogía y Medicina"


Os dejo aquí la definición de Pedagogía según la RAE:

"Ciencia que estudia la metodología y las técnicas que se aplican a la enseñanza y la educación, especialmente la infantil."

He escuchado muchas veces eso de que "yo me metí en Pedagogía porque me gustan los niños", aunque, ahora que lo pienso, también he escuchado muchas veces a gente decir que ha escuchado muchas veces eso... Pero, eh... Bueno, sigo.

 A primera vista, no parece una definición muy... atractiva, ¿verdad? y, ¿Sabéis por qué? Porque, la Pedagogía esconde dentro muchísimo más que eso.

La Pedagogía, ADEMÁS de enseñarnos técnicas educativas, pues es lo lógico en una carrera de educación, me ha enseñado sobre muchísimas más materias. Leí en un foro que la Pedagogía es tan bonita porque te nutre de muchísimas áreas vitales, y es verdad. De hecho, os voy a enumerar las ramas que he podido tocar en la carrera:

  • Educación, en todas sus vertientes.
  • Psicología.
  • Sociología.
  • Economía.
  • Política.
  • Historia.
  • Filosofía.
  • Estadística.
  • Informática.

Hasta 9 ramas diferentes, y en la mayoría profundamente. Es decir, aunque es cierto que muchas de esas ramas al final terminan girando en torno a la educación, se estudian más ramas y eso hace que la Pedagogía se convierta en una carrera llena de conocimientos, algunos más técnicos, otros más superficiales, pero conocimientos al fin y al cabo. 

Yo, personalmente, terminé ENAMORADO de la pedagogía. Y lo estuve desde el primer día. pero quizás mi primer enamoramiento fue por tener un concepto erróneo de ésta. Me explico: Cuando entré en Pedagogía, tenía un concepto totalmente erróneo de ésta, como la mayoría de mis compañeros. De hecho, muchos no tenían ni idea de que era la Pedagogía. Aunque no se si mi caso es peor, ya que yo pensaba que la Pedagogía era algo así como una Psicología infantil. Algo totalmente erróneo, pues, la Pedagogía mezcla mucho de Educación y Psicología, así que al final, estamos hablando de una carrera de "Educación Psicosociológica". Es decir, pongamos un ejemplo: Como pedagogo, realizo un programa de educación emocional, pues bien, a la hora de implantar ese programa debo fijarme en algunos aspectos concretos: 

En primer lugar, a quien va dirigido; en segundo lugar, los antecedentes de ese grupo con respecto a los programas de educación emocional, cómo reaccionaron, cómo los ven, etc. También, el punto desde el que parto, en qué nivel de desarrollo emocional están, una vez he recopilado esta información, debo estructurar el programa de forma que al final del mismo haya logrado el progreso que tenía en mente, es decir, haya cumplido los objetivos. El profesor que va a llevarlo a cabo, sus circunstancias, sus expectativas, su experiencia, por supuesto, en qué tipo de colegio se va a llevar a cabo, su cultura, el estilo educativo de los profesores, su apertura hacia nuevas ideas, etc.

Es decir, además de conocimientos de Psicología, necesito conocimientos sociológicos y de educación para poder llevar mi programa a cabo, con éxito o no. 

Afortunadamente, me di cuenta de esto y en ese momento me enamoré todavía más. Me enamoré de todos sus cajones, de todas sus herramientas. Me enamoré de la diversidad de la Pedagogía.

Sin embargo, hay gente que, lejos de enamorarle esta profesión, la menosprecian. Y no sólo a la Pedagogía, sino a todas aquellas profesiones relacionadas con la Educación. Seguramente si estás leyendo esto, sabes de lo que hablo. No voy a escribir mucho sobre esto, porque todos los "educationers" llegaríamos a la misma conclusión: "Todos los estudiantes deberíamos venerar a nuestros profesores, porque en gran parte, gracias a ellos, hemos llegado donde estamos" Digo en gran parte porque también están nuestros padres, lógicamente. Pero, tal y como expuso Bronfenbrenner, en el desarollo del niño influyen directamente una serie de figuras, a los que él llama Microsistemas, y entre los cuales están, además de los padres, los profesores. 

Un amigo mío, estudiante de ciencias, decía que eso de los "proyectitos" ,que estaba poniéndose de moda ahora, era una tontería, que lo bueno eran las fichas de siempre, que con los "proyectitos" mira que resultados teníamos en PISA, etc. Lógicamente, lo dice alguien que no tiene ni idea de la educación actual, que sigue anclada en esas fichas de las que él habla y que los "proyectitos" son una forma innovadora de, no sólo contrarrestar los resultados en PISA, que es lo de menos, sino de formar la base para una educación del futuro. 

Ken Robinson, educador y autor de libros como "Escuelas creativas", hablaba en una entrevista de la presencia, en todo el mundo, de un sistema educativo anacrónico. Otro profesor, cuyo nombre no alcanzo a recordar, en una conferencia a la que asistí dijo lo siguiente, hablando del sistema educativo actual y de uno de los trastornos más polémicos del momento: 

"Vivimos en una sociedad cuyo sistema educativo sufre TDAH"

 Vamos por partes, En primer lugar, soy un total defensor de la existencia del TDAH y quien no crea en su existencia o no se fíe de su validez esque JAMÁS ha trabajado con una persona afectada por ello. Lo que sí es cierto es que el sistema educativo actual tiende a que los niños se aburran (lo que no quiere decir que el sistema educativo sea el que provoque TDAH, ya que el trastorno tiene unas bases biológicas y no ambientales, lo que quiere decir que el trastorno no aparece sino que ya está en el individuo en el momento de su nacimiento) y, por tanto necesitamos un sistema educativo mucho más dinámico (precisamente eso es lo que se pretende con los proyectos) donde el abandono escolar no sea uno de los principales problemas educativos. En cuanto a las palabras de Ken Robinson y su concepto de sistema educativo anacrónico, estoy totalmente de acuerdo con él, pero confío en que poco a poco, vayamos sentando las bases de un sistema educativo del siglo XXI, con todo lo que eso conlleva. 

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